La inversión
Fig. Una empresa que invierte en maquinaria espera
conseguir ingresos superiores con su utilización de lo que le supondría tener
ese dinero para otros usos.
La empresa, para llevar a cabo sus actividades,
necesita un conjunto de elementos o factores de producción. Para la
fabricación de nuevos productos es necesario adquirir máquinas, edificios,
elementos de transporte, materia prima, mano de obra, energía… La empresa
consigue los recursos que necesita del mercado de capitales. Las familias, las
empresas el Estado actúan como oferentes
de capital, tal como podemos ver en el siguiente gráfico:
Gracias al ahorro de los diferentes
agentes económicos, las empresas pueden conseguir los recursos que necesitan
para llevar a cabo sus inversiones y, con ello, pueden optar a conseguir unos
beneficios. Por tanto, para que se produzca inversión tiene que haber ahorro.
Se han dado muchas definiciones de inversión,
pero quizá la más amplia y acertada sea la expresada por Pierre Massé: «La
inversión es el acto mediante el cual se produce un cambio de una satisfacción
inmediata y cierta a la que se renuncia por la esperanza que se adquiere, de la
cual el bien adquirido es el soporte».
Para entender mejor esta definición utilizaremos
un ejemplo: el caso de una empresa que invierte una cierta cantidad de dinero
en la adquisición de una máquina. El acto de comprar la máquina supone
renunciar, por ejemplo, a pagar facturas de proveedores al contado, pero la
empresa espera conseguir con la máquina unos ingresos superiores a la cantidad
invertida.
La empresa es el agente económico por excelencia
que realiza inversiones; todo lo que adquiere la empresa supone una inversión,
ya que su intención es recuperar el desembolso efectuado y obtener, además, una
rentabilidad positiva o beneficio.
La inversión de las empresas posibilita el crecimiento
económico.
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